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martes, 23 de noviembre de 2010

Cómo ser feliz?

Para empezar necesitamos... una casetera!
Visto en una barata de libros en la peatonal de Mar del Plata.

viernes, 10 de octubre de 2008

Leyendo Espejos de Eduardo Galeano

Estoy leyendo Espejos, de Eduardo Galeano. Es imposible dejar de leerlo, sus textos cortos, shockeantes, reveladores, te llevan de uno al siguiente sin respirar. Suspirando cada tanto a lo sumo. Cuenta muchas cosas que no sabía, ahonda en las que conocía, y reafirma que a la historia del mundo la escriben los que ganan.
Habla de amor, guerras, religiones, mujeres libres y reprimidas, revueltas indígenas, masacres, Roma, Bagdag, América, China, Irán, Buda, Jesus, Eva, Isis, Pandora, Benedicto XVI, del Corán, de la Biblia, de como siempre se han hecho las lecturas convenientes a los poderosos, y muchas cosas más.
Galeano dijo de su obra "Es algo así como una historia universal, y perdón por el atrevimiento. “Yo puedo resistir todo, menos la tentación”, decía Oscar Wilde, y confieso que he sucumbido a la tentación de contar algunos episodios de la aventura humana en el mundo, desde el punto de vista de los que no han salido en la foto".

Dos fragmentos nada más:

Tenochtitlán, el centro del imperio azteca, era de agua. Hernán Cortés demolió la ciudad, piedra por piedra, y con los escombros tapó los canales por donde navegaban doscientas mil canoas. Esta fue la primera guerra del agua en América. Ahora Tenochtitlán se llama México DF. Por donde corría el agua, corren los autos.

En nombre de la libertad, la libertad de comercio, Paraguay fue aniquilado en 1870. Al cabo de una guerra de cinco años, este país, el único país de las Américas que no debía un centavo a nadie, inauguró su deuda externa. A sus ruinas humeantes llegó, desde Londres, el primer préstamo. Fue destinado a pagar una enorme indemnización a Brasil, Argentina y Uruguay. El país asesinado pagó a los países asesinos, por el trabajo que se habían tomado asesinándolo.

viernes, 18 de julio de 2008

El cuento que contó Clara Beat



“Ese lunes María estaba recostada en su cama y necesitaba con urgencia recordar algún un momento feliz”, así comienza Eclipse, el cuento de la escritora uruguayense Clara Chauvín que fue incluido en la última recopilacion de la editorial Dunken, publicada el 10 de julio pasado. A primera vista Clara, 20 años, difiere del estereotipo de escritora, o no: estudiante de periodismo, empleada de una librería, autora de un blog (www.miblogbeat.blogspot.com), amante de la década del 70 y su música, del cine, y de otras expresiones.


(Estudiante de periodismo, primero porque no quedaba otra, pero ahora por elección. De baja autoestima y paranoica (nada que un buen tema de Pink Floyd pueda arreglar). El cine y el buen rock son la razon de mi existir. Ideologia de izquierda y en camino de ser una feminista resentida)


Sus autores son los clásicos, JulioCortázar, Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Frank Kafka, y más, aunque no cree que ninguno la haya marcado especialmente.

¿Cuándo comenzaste a escribir?

“Desde siempre, de chiquita escribía cosas, no recuerdo una época en la que no lo hiciera. Pero comencé a escribir más seguido cuando abrí el blog, en febrero del 2006. Está bueno el ida y vuelta con los lectores, es mejor que guardarlo en un cajón”.

¿Qué preferís escribir?

“En algún momento probé poemas, pero lo dejé de lado porque no era lo mío. Hoy leo algunos y me parecen medio pobres. También tengo una novela a medio hacer, aunque no se si alguna vez la terminaré, porque la empecé hace mucho. Hoy hago mayormente cuentos”.

Clara, custodiada (con onda) por su novio Marcos, (también bloger: www.taurinocdelu.blogspot.com), explica que escribió Eclipse especialmente para este concurso “en un fin de semana y de un tirón”, en octubre del año pasado. “Lo mandé y después me olvidé, o traté de hacerlo. La sensación de que te publiquen es linda y me encantaría vivir de esto en algún punto de mi vida, pero sé que no es fácil”.

Lavenganza de la Nerd (según ella misma lo cuenta)

La nota en La Prensa Federal

Pd: Tengo el cuento, la reseña vendrá pronto.

jueves, 22 de mayo de 2008

La metáfora del cuarto de baño - Isaac Asimov

Marbot para usuario:




Sí, ya sé, ya sé, no tenés donde carajo postear, pero bueh, me pareció un lindo artículo para que lo publiques en tu humilde medio. El texto pertenece a una entrevista que le hicieron a Isaac Asimov, y habla sobre la superpoblación planetaria.


Si dos personas viven en un apartamento y hay dos cuartos de baño, entonces los dos tienen libertad para usar el cuarto de baño cuantas veces quieran y pueden estar en el cuarto de baño todo el tiempo que deseen y para lo que deseen usarlo. Y todo el mundo cree en el derecho a cuarto de baño y en la libertad a usarlo cuando le apetezca, nadie está en contra de eso, todos creemos que debería estar hasta en la Constitución.

Pero si hay veintidós personas en el apartamento y solamente dos cuartos de baño, no importa cuánto crea la gente en la libertad y el derecho a cuarto de baño, porque tales cosas no existen. Entonces hay que establecer turno para cada persona para usar el baño, se tienen que establecer normas como que no puedes usarlo para cortarte las uñas, solo para necesidades y ducharte, lo que tendrás que hacer en poco tiempo… tienes que golpear la puerta para entrar… "¿Aún no estás listo?"… y así.

De la misma manera la democracia no sobrevive cuando hay superpoblación. La dignidad humana no puede sobrevivir a ello. La comodidad y la decencia no pueden sobrevivir a ello. A medida que crece la población planetaria el valor de una vida no solamente declina, sino que al final desaparece. Ya no importa si alguien muere. Cuanta más gente hay, menos importa cada individuo.



Imágen original de una campaña de librerías Ghandi

lunes, 14 de enero de 2008

Visitantes alienígenas

"Por supuesto, es posible que seres alienígenas viajen miles de millones de kilómetros para divertirse, trazando círculos en los campos de cultivo de Wildshire, o para aterrorizar un pobre tipo que viaja en una furgoneta por una carretera solitaria de Arizona - deben de tener también adolescentes, después de todo -, pero parece improbable".

- Bill Bryson

en su libro Una Breve Historia de Casi Todo

((Actualización respondiendo a la pregunta de La Lau))

Existen tres tipos diferentes de encuentros cercanos:

* De primer tipo: Son aquellos en los que se avista alguna luz u objeto raro volando en el cielo.

* De segundo tipo: Son aquellos en los que se logra ver claramente un OVNI o cualquier otro objeto de apariencia extraterrestre, ya sea en el aire o posado sobre el suelo.

* De tercer tipo: Son aquellos en los que se hace contacto, ya sea visual o efectivo, con seres extraterrestres, pudiendo incluso establecerse algún tipo de comunicación. Las abducciones serían una forma de encuentro cercano de tercer tipo.

Por más precisiones les recomiendo el breve artículo de Wikipedia

jueves, 27 de diciembre de 2007

¿Y si un asteroide impactase contra la tierra?

Un asteroide o un cometa que viajase a velocidades cósmicas entraría en la atmósfera terrestre a tal velocidad que el aire no podría quitarse de en medio debajo de él y resultaría comprimido como en un bombín de bicicleta. Como sabe cualquiera que lo haya usado, el aire comprimido se calienta muy deprisa y la temperatura se elevaría debajo de él hasta llegar a unos 60.000 grados kelvin o diez veces la temperatura de la superficie del Sol. En ese instante de la llegada del meteorito a la atmosfera, todo lo que estuviese en su trayectoria (personas, casas, fábricas, coches) se arrugaría y se esfumaría como papel de celofán puesto al fuego.

Un segundo después de entrar en la atmósfera, el meteorito chocaría con la superficie terrestre, allí donde la gente de Manson habría estado un momento antes dedicada a sus cosas. El meteorito propiamente dicho se evaporaría instantáneamente, pero la explosión haría estallar mil kilómetros cúbicos de roca, tierra y gases supercalentados. Todos los seres vivos en 250 Kilómetros a la redonda a los que no hubiese liquidado el calor generado por la entrada del meteorito en la atmósfera perecerían entonces con la explosión. Se produciría una onde de choque inicial que irradiaría hacia fuera y se lo llevaría todo por delante a una velocidad que sería casi la de la luz.

Para quienes estuviesen fuera de la zona inmediata de devastación, el primer anuncio de la catástrofe sería un fogonazo de luz cegadora (el más brillante que puedan haber visto ojos humanos), seguido de un instante a un minuto o dos después por una visión apocalíptica de majestuosidad inimaginable: una pared rodante de oscuridad que llegaría hasta el cielo y que llenaría todo el campo de visión desplazándose a miles de kilómetros por hora. Se aproximaría en un silencio hechizante, porque se movería mucho más deprisa que la velocidad del sonido. Cualquiera que estuviese en un edificio alto de Omaha o Des Moines, por ejemplo, y que mirase por casualidad en la dirección correcta, vería un desconcertante velo de agitación seguido de la inconsciencia instantánea.

Al cabo de unos minutos, en un área que abarcaría desde Denver a Detroit, incluyendo lo que habían sido Chicago, San Luis, Kansas City, las Ciudades Gemelas (en suma, el Medio Oeste entero), caso todo lo que se alzase del suelo habría quedado aplanado o estaría ardiendo, y casi todos los seres vivos habrían muerto. A los que se hallasen a una distancia de hasta 1.500 kilómetros los derribaría y aplastaría o cortaría en rodajas una ventisca de proyectiles voladores. Después de esos 1.500 kilómetros iría disminuyendo gradualmente la devastación.

Pero eso no es más que la onda de choque inicial. Sólo se pueden hacer conjeturas sobre los daños relacionados, que serían sin duda contundentes y globales. El impacto desencadenaría casi con toda seguridad una serie de terremotos devastadores. Empezarían a retumbar y a vomitar los volcanes por todo el planeta. Surgirían maremotos que se lanzarían a arrasar las costas lejanas. Al cabo de una hora, una nube de oscuridad cubriría toda la Tierra y caerían por todas partes rocas ardientes y otros desechos, haciendo arder en llamas gran parte del planeta. Se ha calculado que al final del primer día habrían muerto al menos mil quinientos millones de personas. Las enormes perturbaciones que se producirían en la ionosfera destruirían en todas partes los sistemas de comunicación, con lo que los supervivientes no tendrían ni idea de lo que estaba pasando en otros lugares y no sabrían adónde ir. No importaría mucho. Como ha dicho un comentarista, huir significaría “elegir una muerte lenta en vez de una rápida. El número de víctimas variaría muy poco por cualquier tentativa plausible de reubicación, porque disminuiría universalmente la capacidad de la Tierra para sustentar vida”.

La cantidad de hollín y de ceniza flotante que producirían el impacto y los fuegos siguientes taparía el Sol sin duda durante varios meses, puede que durante varios años, lo que afectaría a los ciclos de crecimiento. (…) Solo podemos hacer conjeturas sobre cómo sobrellevaría la humanidad un acontecimiento semejante, o si lo haría.

Y recuerda que el hecho se produciría con toda probabilidad sin previo aviso, de pronto, como caído del cielo.

“Una breve historia de casi todo“ (páginas. 246-247 ), Bill Bryson

miércoles, 22 de agosto de 2007

Comer con los ojos, historias que alimentan el alma

Para prepar un buen libro se necesita un autor creativo, este ingrediente, aunque dificilísmo de encontrar en los supermercados, resulta de suma importancia y es por lo tanto, imprescindible. Si, como en este caso, disponemos de más de uno, podemos considerarnos unos cocineros con muchísima suerte. Ya con los ingredientes dispuestos comenzamos a preparar la mezcla: batimos suavemente a Pablo Neruda y Mario Benedetti. De a poco agregamos a Isabel Allende, Marta Nos y Ángeles Mastreta para lograr el equilibrio en la intensidad. Mientras en otro recipiente doramos cuentos de Silvina Ocampo, Ana Maria Shua, Jorge Edwars, Almudena Grandes, Angélica Gorodischer y Rosa Montero. Ponemos todo en un solo ejemplar bien ilustrado y con una bonita encuadernación. Para que nadie se de cuenta de que estamos compilando cosas ya publicadas (equivale a cocinar con lo que quedaba en la heladera) agregamos un toque fresco, un ingrediente secreto, en este caso un joven escritor (co-fundador de la pequeña editorial Tamarisco, ganador con este cuento del premio Knorr 2006- 2007) llamado Hernán Vanoli. Por último y para decorar el plato ponemos un prólogo de Martín Caparrós y condimentamos a gusto.

Sobre gustos no hay había nada escrito. Comer con los ojos, historias que alimentan el alma es un buen punto para empezar a derribar este mal fundamentado mito.

domingo, 5 de agosto de 2007

1994 - 2007


"El presidente de Uruguay hincha el pecho de orgullo: los finlandeses están produciendo madera en nuestro país. Vender árboles a Finlandia, país maderero, es una proeza, como vender hielo a los esquimales. Pero ocurre que los finlandeses plantan en el Uruguay los bosques artificiales que en Finlandia están prohibidos por las leyes de protección a la naturaleza"



Eduardo Galeano - "úselo y tírelo. El fín del milenio visto desde una ecología Latinoamericana" - Planeta - 1994