

Cambié el auto por un terreno en las afueras de la ciudad. Ahora soy un pequeño terrateniente, o por lo menos tengo donde caerme muerto. Sin embargo reconozco con pena que me dolió entregar mi juguete favorito. Cuando era chico y no quería que mi papá cambie una bonita dodge 1500 familiar color crema por un duna weekend 10 o 15 años más nuevo el me dijo "No te encariñes con los fierros". Nunca me olvidé del consejo, aunque reconozco que no es facil.Ahora soy un peatón y ciclista más.
Aclaración: en las primeras fotos el comprador se lleva el auto, en la tercera llevo el volante imaginario de mi bicicleta.